sábado, 4 de febrero de 2012

Un pensamiento breve sobre despoblación.

Me levanto por la mañana y hay 8 grados en la habitación, dos bajo cero afuera, sensación térmica menos 10. Me encantan los cambios estacionales. Pero mirando por la ventana solo se escucha el cierzo a 50 kmh.

Reflexiono, luego, los de la calefacción, los que se fueron a vivir a la ciudad, los "técnicos de desarrollo" que también viven en la ciudad, los alcaldes que viven en la ciudad, los intelectuales de pueblo que van de urbanitas, los que se fueron a estudiar a Barcelona y ahora quieren que la gente no salga del pueblo, etc, etc, luego ellos hablarán de despoblación.

Si hay despoblación es porque la gente no quiere vivir en los pueblos, ni siquiera los que se preocupan tanto por la despoblación.

Hace unos años el alcalde del pueblo renuncio al Gas Natural en el pueblo, sus declaraciones a prensa fueron "nadie en el pueblo quiere el gas", no sabemos a quien pregunto… Pero el de la gasolinera bien contento se tuvo que poner de pensar en seguir vendiendo gasoil subvencionado.

2 comentarios:

Jose Felix Garcia Bermejo dijo...

¡Amen!...

Tengo que buscar info sobre pueblos para repoblar....

un abrazo

David Castillo dijo...

Hola José Felix, gracias por tu comentario.

Creo que fue en el año 2003 cuando la población mundial urbana supero por primera vez a la rural.

Esto es algo que no solo ocurre en España, tambien en latinoamerica por ejemplo, donde las poblaciones rurales se ven desplazadas a las ciudades para mejorar sus condiciones de vida.

En la península tenemos zonas muy despobladas, no solo en Aragón, también en Soria y otras comunidades.

Lo peor es que las cifras reales superan en gran medida a las estadísticas y datos oficiales. En el pueblo donde vivo el ultimo censo hablaba de 140 habitantes, realmente no llegamos a 40. Las ayudas agrícolas están bien, por ejemplo, pero de los 8 agricultores del pueblo solo 1 que yo sepa vive en el pueblo.

Se hacen congresos sobre despoblación, Europa destina ayudas al mundo rural, pero esas ayudas en algunos casos las reciben gente que ni siquiera vive en los pueblos.

La realidad es que somos una minoría los que queremos vivir en los pueblos.